No son buenas noticias para la industria aérea en la Argentina. Y menos para los pasajeros. Según el Reporte de Puntualidad Verano 2026, elaborado por la consultora Adventus -que desde mediados de 2024 mide la puntualidad de todas las líneas aéreas regulares que operan en el país-, «la puntualidad general en el mercado argentino ha sufrido una leve contracción, acompañada de un incremento en la tasa de cancelaciones«.
En el análisis comparativo de las operaciones aéreas durante la temporada estival en el Argentina (del 1 de enero al 28 de febrero), los resultados muestran una caída en la puntualidad general de un verano al otro: se pasó de 79,24% en 2025 al 77,79 en 2026. Y las cancelaciones totales pasaron de 2,12% en 225, al 3,33% en 2026. O sea, hay una combinación de arribos que no cumplen horarios y cancelaciones.
Si bien la variación de un año a otro no parece demasiado importante en los números, sí lo es teniendo en cuenta que se da en una época clave: las vacaciones, con mayor demanda y mayor ocupación. Convengamos en que esa pequeña variación señala un problema.
La importancia de los índices de puntualidad
Se considera vuelo puntual al que tiene un arribo dentro de los 15 minutos de la hora programada.
Una línea aérea con un índice de puntualidad alto, con pocas demoras y/o cancelaciones, resulta más confiable para el viajero a la hora de planificar un viaje. Así como la tarifa es un factor de decisión o la cantidad de conexiones y horas que tiene un viaje, también habría que incorporar a la búsqueda la reputación de la compañía aérea y su confiabilidad en relación con el cumplimiento de horarios de vuelo.
Vista del aeropuerto de Ezeiza.«Contar con información sobre la puntualidad y cancelaciones de una línea aérea le permite al pasajero tomar mejores decisiones a la hora de comprar sus vuelos y planificar sus vacaciones, y así ahorrar tiempos de espera y pérdida de servicios turísticos en el destino», explica Diego Benítez, abogado especializado en Derecho del Turismo, socio de Adventus y consultor de ONU Turismo.
Benítez agrega que la justicia argentina definió: “Pérdida de tiempo en aeropuertos es pérdida de vida”. Esa pérdida «constituye un daño cierto y no conjetural; y que cuando ella es causada por la voluntad de quien presta el servicio de transporte aéreo internacional puede proyectarse en daños materiales, y siempre involucra una acentuación indudable del estado de estrés que consciente o inconscientemente padecen los pasajeros”.
Vuelos con demoras: «la pérdida de tiempo en aeropuertos es pérdida de vida». Foto Maxi FaillaVerano 2026: la performance de las aerolíneas en la Argentina
Este informe de Adventus comparó la temporada de verano 2025 y la de 2026. Una de las cuestiones que se desprenden es la repitencia: aquellas aerolíneas que tuvieron demoras el año pasado, volvieron a tenerlas este año (son los caso de Boliviana de Aviación y Flybondi). Al mismo tiempo, las que resultaron más confiables en 2025, también los fueron este verano (como Air Europa).
Vuelos cancelados durante el Paro del 19 de febrero. Foto Maxi FaillaEste verano, además, se sumó el Paro Nacional del 19 de febrero, en plenas vacaciones en la Argentina. Esto afectó en las métricas de la puntualidad general. «Pero en enero, sin paros, la puntualidad fue del 78.86 % y hubo un 2.37 % de cancelaciones», señala Benítez.
Razones para ser impuntual y (algunos) derechos
Miremos los números de otro modo: en el verano 2026 hubo 87 vuelos con demoras de más de 8 horas en el arribo vs. 69 vuelos con demoras en 2025.
«En general la excusa es la falta de aeronaves disponibles y, en menor medida, cuestiones climáticas«, explica Benítez.
Movimiento en Aeroparque durante la temporada de verano. Foto EFE/ Matías Martín CampayaSegún el especialista, por el decreto 809/24, en las partidas desde los aeropuertos de Argentina, sean vuelos de cabotaje o internacionales, «están garantizados el alojamiento y las comidas cuando hay demoras de más de 8 horas». Pero esto no cubre las demoras por problemas vinculados a la meteorología y por paros, ambas cuestiones señaladas como «de fuerza mayor» (valga la aclaración: en estos casos sí deben cubrir en brindar información clara y precisa, y reubicar a los pasajeros en vuelos posteriores… aunque «posteriores» puede ser a los 5 días del vuelo original).
Concretamente qué establece la norma en caso de demoras y cancelaciones por cuestiones propias de la empresa aérea (no las consideradas «de fuerza mayor»):
- Derecho a asistencia («comidas y refrescos suficientes») a partir de las 4 horas de demora
- Si la.demora es menor a las 4 horas, pero se produce entre la medianoche y las 6 de la mañana, o si es una demora de más de 8 horas, además deben brindar alojamiento
Las mejores y las peores
Con una puntualidad de 85,78%, el verano consolidó a JetSMART como la aerolínea más puntual y regular dentro de los vuelos nacionales. De un verano a otro mejoró su performance un 7,7%.
JetSmart, la más puntual durante el verano en vuelos de cabotaje.En cambio, Aerolíneas Argentinas retrocedió un 8,39%. Es más, el peor vuelo de la temporada, según el informe de Adventus, fue el AR 1764, de Aeroparque a Posadas, del 29 de enero, que «registró la demora más extrema de la temporada, con un total de 67 horas y 44 minutos».
Sin embargo, desde Aerolíneas Argentinas explicaron: «Respecto del vuelo AR1764 entre Aeroparque y Posadas, no registró una demora de 67 horas, sino que fue cancelado. En estos casos, los pasajeros son reubicados en otros vuelos disponibles, lo cual ocurrió el mismo día«.
Y agregaron: «La confusión puede surgir porque los números de vuelo forman parte de la programación regular y se repiten. Por ese motivo, volvió a operar un vuelo identificado como AR1764, pero se trató de un nuevo servicio correspondiente a la programación de esa jornada, no del mismo vuelo con pasajeros que permanecieran a la espera durante ese período».
En vuelos internacionales conectando con Argentina, British Airways con un 96,55% lideró el ranking, seguida de Sky Airlines y China Eastern.
Las más complicadas en este escenario veraniego fueron Boliviana de Aviación (por segundo año consecutivo es la menos puntual), Arajet (serias demoras con escalas en vuelos que eran directos) y Flybondi (curiosamente, mejoró respecto del verano 2025, pero su puntualidad era demasiado baja).
Más allá de las cifras de puntualidad, en la consultora también desarrollaron el Airline Reliability Index (ARI), que analiza toda la operatoria (puntualidad, demoras y cancelaciones) con el objetivo de mostrar cuáles son las que garantizan al pasajero mayor confiabilidad.
- ¿Las más confiables del verano? Air Europa (se destaca su «consistencia operativa») y Aeroméxico («gestión de contingencias eficiente y una regularidad casi perfecta»).
- ¿Las menos confiables del verano? Paranair y Flybondi, que «pese a su mejora en puntualidad, su alto índice de reprogramaciones penaliza su confiabilidad final».


