
En El Hierro, la más occidental y meridional de las Islas Canarias (España) donde mandan la naturaleza volcánica, la aventura, el ecoturismo y la tradición rural, hay un hotel muy particular.
Pequeñito, muy pequeñito y como salido de un cuento de fantasía, el hotel Puntagrande fue reconocido, en 1987, como el hotel más pequeño del mundo por los Récords Guinness.
Le dicen «El Hotelito», está ubicado en el pueblo pesquero de Las Puntas, en un antiguo almacén portuario que data de 1830 y ya es un emblema de la isla.Incluso fue declarado Bien de Interés Cultural.
Considerado un hospedaje boutique, solo recibe adultos y propone dormir junto al mar, escuchando las olas estrellándose contra las rocas. Su ubicación es increíble: sobre una lengua de piedra lávica, con el océano Atlántico asomando en cada ventana.
El hotel cuenta con cuatro habitaciones y una suite, cada una diseñada como si fuera parte de un camarote privilegiado y con mucha privacidad.
La suite deluxe tiene dos terrazas con solárium (50 m² de habitación + 100 m² de terrazas privadas), vistas espectaculares y un techo acristalado sobre la cama que invita a contemplar las estrellas.
A lo largo del tiempo, el hotel recibió varios personajes famosos, desde miembros de la familia real, hasta cantantes como Lola Flores, Sergio Dalma o el dúo Azúcar Moreno.
Cuentan que a fines de 1975 el arquitecto José Luis Jiménez Saavedra decide restaurar la estructura, que estaba «en condiciones de decadencia». Lo hizo, además, con la idea de limitar al máximo el impacto ambiental para el hotelito y garantizar la seguridad del edificio durante tormentas.
Pero su mayor acierto fue proyectar el hotel, integrándolo en el paisaje que lo rodeaba, utilizando elementos que había en el lugar como leños o piedras de lava que son parte de los muros.
Hay una escalera interna, que fue diseñada por el artista Néstor de la Torre (de Canarias) y las pequeñas columnas que son parte de ella se recuperaron de las demoliciones del viejo Ayuntamiento de Telde.
La tradición del mar y la historia naval de la isla están presentes en cada rincón del hotel Puntagrande que, además, tuvo un impulso clave en 2018 con la llegada de sus nuevos dueños -el italiano Davide Nahmias y Paula Nahmias, su esposa, y sus hijas Marta, Sophie y Noa- que lo orientaron hacia un turismo más íntimo, sostenible y muy conectado con el paisaje.
Y este 2025, obtuvo una llave Michelin, un reconocimiento que lo ubica entre las opciones internacionales de excelencia y autenticidad.
El hotel también tiene una propuesta gastronómica muy vinculada con los productos y tradiciones de la región. El restaurante Alma Marina está dirigido por Arabisen Quinteros y Lorena Machín.


