
Tras alcanzar la categoría 5 y tocar tierra en Jamaica el martes 28, el huracán Melissa -que causa enorme preocupación en toda la zona del Caribe- llegó a Cuba en la madrugada del miércoles 29 con categoría 3.
Se trata de uno de los huracanes atlánticos más fuertes de la historia, que dejó devastada Jamaica tras sufrir ráfagas de hasta 295 kilómetros por hora.
Inundaciones repentinas, lluvias torrenciales y vientos poderosos, obligaron a los jamaiquinos y a los turistas a buscar refugio. En Jamaica ya los consideran el más potente y destructivo desde que existen registros, hace 174 años.
“No hay infraestructura en la región que pueda resistir una categoría 5. La verdadera pregunta será la velocidad de recuperación”, afirmó horas atrás el Primer Ministro de Jamaica, Andrew Holness, en una publicación en su perfil de la red social X.
Por su parte, el embajador argentino en Jamaica, Marcelo Balbi Calvo, llevó tranquilidad al precisar que en estos momentos «hay unos 70 turistas argentinos en la isla, alojados en construcciones consideradas seguras”.
Las aerolíneas estadounidenses activaron “waivers” (posibilidad de cambiar o cancelar sin cargo) para vuelos hacia/desde Jamaica. En tanto, los principales aeropuertos de Jamaica en Kingston y Montego Bay fueron cerrados al tránsito internacional cuando el huracán tocó tierra.
En Cuba, las autoridades evacuaron a más de 735 000 personas en la región oriental ante la llegada de Melissa.
En estos momentos, graves inundaciones azotan las calles, mientras el huracán se desplaza sobre la isla. Y en las zonas costeras están en alerta máxima porque surge la amenaza de marea alta, vientos extremos y más lluvias.
Con un fuerte repunte de los viajes al exterior en el último año, los vuelos al Caribe en estos días son una preocupación.
«Un grupo de 10 pasajeros que viajan a Jamaica el 2 de noviembre están analizando cambiar de destino y volar hacia Cancún. Por el momento, Cancún es el destino más elegido como alternativa para no tener que suspender o retrasar un vuelo para otro día», señala Guido Boutet, gerente de Marketing de Travel Services.
Y destaca: «La llegada del huracán no coincide con un pico de viajeros argentinos eligiendo como destinos los lugares donde más daños se están registrando. Las pocas consultas recibidas en el call center y en los canales digitales se orientan a buscar alternativas de viaje por si el panorama empeora».
Desde la agencia All Seasons, el gerente Pablo Bazzetti, explica que «no tenemos una gran venta en Jamaica y Cuba, que son justo los más afectados ahora por el huracán. Estamos más centrados en los destinos del Golfo de México, Caribe mexicano y República Dominicana».
«Si bien puede llegar a estar lloviendo en esos lugares -porque obviamente el huracán cambia climáticamente la zona-, no estamos teniendo una cancelación masiva de reservas«, agregó.
Según pudo averiguar Clarín, desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza hacia los destinos del Caribe no hay cancelaciones.
Sin embargo, los vuelos hacia la ciudad de Miami, en el estado de Florida (Estados Unidos), están tomando la ruta por el Pacífico para esquivar el huracán.
Los vuelos de Copa Airlines hacia Panamá, según se puede ver en el tablero de partidas y arribos, se muestran sin afectaciones.
Desde Aerolíneas Argentinas informaron que se encuentra operativo el aeropuerto de Miami, Estados Unidos. Pero que «los vuelos se están realizando con un plan de vuelo distinto al usual: se está esquivando la tormenta por el oeste, por lo que lleva 10 horas llegar a Miami». Lo habitual es que el vuelo dure entre 8 y 9 horas.
En cuanto a Punta Cana (República Dominicana), uno de los destinos boom para los viajeros argentinos, Aerolíneas Argentinas despegó en horario el martes 28 y no tiene otro vuelo hasta el domingo próximo.
Y el vuelo a Cancún (México) «está previsto que salga con normalidad esta noche a las 23.25; el siguiente vuelo será recién el 1 de noviembre».


