La estela del barco dibujada en la inmensidad del mar. Un atardecer desde una reposera, con un trago en la mano. O desde el jacuzzi, con vista al horizonte. Un partido de básquet en la cubierta superior con los que se anotaron para pasarla bien un rato. Un masaje en el spa. Una merienda donde cada uno elige lo que más le gusta: hamburguesa y papas fritas para algunos, tortas dulces y café con leche para otros. El vértigo de tirarse por un tobogán de agua o aprender a surfear en un simulador con olas. Juegos para chicos, entretenimiento para adolescentes y muchas propuestas para todos. Una clase de zumba junto a la pileta. Una cena gourmet. Un almuerzo buffet. Una charla con expertos en geografía, flora y fauna. Una fiesta donde todos se visten de blanco y otra donde todos van engalanados. Una noche en el teatro, música en un bar o baile con DJ.
Y todavía no bajamos del barco para disfrutar de las playas, las ciudades o los paisajes naturales que sugiere cada itinerario.
Un crucero es todo eso y más. Significa vacaciones con muchos viajes a la vez. Un resort all inclusive flotante o, mejor aún, un “todo resuelto”: alojamiento, comidas, entretenimiento y movilidad para conocer varios lugares en un viaje.
Cruceros hay todo el año en diferentes regiones del mundo: el Caribe, el Mediterráneo o los mares asiáticos, sea por Japón, Tailandia, Dubái o Hong Kong.
En Sudamérica, la temporada de cruceros comienza ahora, entre octubre y noviembre, y se extiende hasta fines de marzo y principios de abril, con varias opciones que recorren las costas de Argentina, Uruguay, Brasil, Chile y la Antártida.
Cruceros en Ushuaia. Foto Juan Cruz Santana / @ushuaiamagEl Puerto de Ushuaia, por ejemplo, ya comenzó su temporada a mediados de septiembre con la llegada del buque Ventus Australis, y prevé unas 525 recaladas en el puerto considerado puerta de entrada a la Antártida. La temporada anterior, los cruceros movieron más de 250.000 personas en la capital de Tierra del Fuego.
“Reservar un crucero es tomar una de esas decisiones que se disfrutan desde el primer instante; las vacaciones empiezan en el mismo momento en que uno se embarca”, define Javier Massignani, director general de MSC Cruceros Argentina y LATAM, una compañía naviera que cumple 30 años en el país.
Este verano tendrá operando en el puerto de Buenos Aires a los barcos MSC Fantasia y MSC Preziosa, ambos con itinerarios y escalas en Uruguay y Brasil, y ambos también con el exclusivo MSC Yacht Club a bordo, un espacio premium, con servicios personalizados dentro de los barcos. Para darse una idea de precios, la salida del 5/1/26 en el MSC Fantasia, de 8 noches, cuesta desde US$ 1.299 por persona en cabina interna, con tasas portuarias y de servicios. En cabina con balcón, US$ 1.590.
El MSC Fantasia operará durante la temporada en Sudamérica.Esto se completa con los barcos MSC Seaview, Armonia y Lirica con salidas desde Santos e Itajaí, para visitar el norte de Brasil.
“El producto cruceros continúa posicionándose como una alternativa económicamente competitiva frente a otras opciones de vacaciones, gracias a su formato todo en uno y a los beneficios que ofrece en términos de accesibilidad y valor”, explica Fernando Joselevich, country manager de Argentina y Latam de Costa Cruceros, que esta temporada operará en la región sudamericana con dos barcos, el Costa Diadema y el Costa Favolosa, con viajes de 4 a 9 noches a Uruguay y Brasil.
“El embarque en Buenos Aires es una ventaja adicional, al reducir los costos asociados a vuelos internacionales”, agrega.
El Costa Favolosa. Foto Costa CrucerosPor su parte, Claudia Lamesa, de Roca Transport System, representante en Argentina de la naviera de lujo Silversea, destaca dos aspectos: es una muy buena opción para grupos “porque disminuye la cantidad de decisiones a tomar y, por lo tanto, las diferencias de opiniones”. Y es “descanso real”.
Una industria que innova
La industria de cruceros crece cada año: suma cruceristas, nuevos barcos (y mejora los existentes), incorpora avances tecnológicos y crea nuevas y experiencias.
“Las compañías siguen construyendo barcos de gran tamaño y la oferta de cruceros se va a expandir”, afirma Joaquín Salgueiro, vicepresidente de Organfur, una mayorista y minorista especializada en cruceros, y enumera: Royal Caribbean lanzó el Icon of the Seas a comienzos de 2024 y este año, el Star of the Seas; Celebrity inaugurará en noviembre el Xcel, mientras que en abril pasado, Norwegian Cruise Line inauguró Acqua, y MSC cruceros, el World America.
El MSC World America llega a la isla privada Ocean Cay, en Bahamas. Foto Diana Pazos“Son cruceros de última generación, muy eficientes y rentables. No es lo mismo un barco de 25 años que uno nuevo, con un uso más eficiente de electricidad, más cabinas y que generan más revenue por consumos a bordo, con más atracciones de pago y más restaurantes”, agrega Salgueiro, y destaca que el tamaño de la industria de cruceros equivale a la misma cantidad de camas que ofrece Orlando. Esto significa que es una industria que “tiene mucho para crecer”.
Otra tendencia es la expansión en el segmento de lujo, con barcos más chicos que ofrecen nuevos destinos y experiencias más premium. Por ejemplo, Silversea incorporó el Silver Nova en 2023 y el Silver Ray en 2024 (tiene 14 barcos y está en constante proceso para agrandar la flota) y, gran novedad para esta compañía, está incursionando en el entretenimiento para toda la familia a bordo. Algunos precios: en noviembre se puede navegar por el Mediterráneo desde US$ 3.650 por persona; Australia y Nueva Zelanda desde US$ 3.100 o el Caribe desde US$ 4.300.
Uno de las cabinas de un barco de la compañía Silversea.Siguiendo con el mercado alta gama, Salgueiro agrega que Explora Journeys planea construir 6 barcos y “aparecen marcas hoteleras como Ritz Carlton o Four Seasons que bajan su propuesta al mar con barcos tipo yate impresionantes”.
El de cruceros, además, es un rubro que se destaca por su nivel de repitencia: según CLIA (Cruise Lines International Association ), está por encima del 80%. Significa que aquellos que prueban un crucero, seguramente decidirán repetir la experiencia.
“Muchos ven mitos: me voy a marear, me voy a aburrir. Pero prueban un crucero porque se los recomienda un amigo y les gusta. El testimonio de alguien que hizo un crucero es el mejor canal de ventas”, asegura Salgueiro.
De visita en Buenos Aires para la Feria Internacional de Turismo, Itzel Valdés, vicepresidenta asociada para América Latina y Caribe de Royal Caribbean, habla de otra innovación que viene pisando fuerte en esta compañía: “Expandir los mejores servicios en tierra”.
Toboganes de agua, playas y piscinas en Coco Cay, en Las Bahamas. Foto Diana Pazos“Perfect Day at CocoCay”, la experiencia en la isla privada de Royal Caribbean en Bahamas, suele rankear entre los mejores destinos de la compañía, explica Valdés. Por eso decidieron expandirse con clubes de playa (Beach Clubs) privados que se ofrecerán como una opción en tierra en diferentes destinos.
A fin de año abrirá el primero, Royal Beach Club Paradise Island, en Nassau. En 2025 llegará el de Cozumel y en 2027 Costa Maya, ambos en México. Con pago extra, como cualquier otra excursión, ofrecerán un all inclusive en tierra.
Piscina y atardecer en el Icon of the Seas. Foto Royal CaribbeanUna propuesta interesante que va creciendo es la del Caribe sin visa, para el público latino.
Desde diciembre 2025, los barcos Costa Fascinosa y Costa Pacífica ofrecerán itinerarios con embarques en: Pointe-a-Pitre (Guadalupe), Santo Domingo y La Romana (República Dominicana) o Fort-de-France (Martinica).
Una salida de 7 noches desde Santo Domingo de Costa Cruceros para recorrer el Caribe cuesta desde US$ 600 por persona en camarote con balcón, más tasas e impuestos.
Royal Caribbean -que tiene muchas salidas de puertos de Estados Unidos- lanzó itinerarios desde Colón (Panamá) y Cartagena (Colombia), con gastronomía y entretenimiento orientados al mercado latino, y tripulación con más dominio del español.
MSC también se sumará a esta tendencia con una operación desde La Romana (Dominicana) a partir de noviembre de 2026.
Dar el primer paso: consejos para elegir un crucero
Desde barcos para miles de pasajeros, repletos de entretenimiento para todas las edades, hasta embarcaciones más pequeñas, que privilegian la conexión con el paisaje y la exploración; desde escapadas cortas de tres o cuatro noches o itinerarios de una semana hasta travesías que superan los veinte días: al momento de buscar y elegir un crucero, las opciones son muchas. Por eso, el primer consejo es básico: asesorarse bien antes de reservar.
Palestra bordo del Icon of the Seas. Foto Royal Caribbean“Es muy importante acertar con el perfil de los pasajeros e interpretar lo que quieren hacer; es fundamental para que su experiencia sea satisfactoria. El crucero no es solamente un medio de transporte; es una experiencia que tiene que gustarle al pasajero en su totalidad”, dice Claudia Lamesa.
“La elección del primer crucero requiere de una combinación de planificación y claridad en las expectativas personales”, agrega Joselevich, de Costa Cruceros”.
La duración es otro aspecto importante: para una primera experiencia hay cruceros cortos que permiten “probar”. Nadie recomendaría un transatlántico o cruceros de 5 días seguidos en alta mar a alguien que jamás hizo un crucero.
Uno de los barcos de Princess Cruises en la Antártida. Foto Princess Cruises“También es clave la elección de cabina: una cabina con balcón, por ejemplo, transforma la experiencia, regalando vistas únicas y momentos inolvidables durante el viaje”, dice Massignani, de MSC Cruceros, y aconseja reservar con anticipación los adicionales como paquetes de bebida, conexión WIFI, etc.
¿Qué más hay que evaluar? “Si se quiere hacer un viaje en un barco grande, con más opciones de entretenimiento, actividades para niños, o un itinerario en un barco más chico, más exclusivo, con pocos pasajeros. Esto es importante y marca la diferencia”, dice Lamesa.
Temporada de cruceros por la Antártida. Foto SilverSeaY agrega prestar atención a la duración de las escalas: “En general, los cruceros están un día o menos en cada destino. Esto es muy bueno porque permite conocer varios lugares en poco tiempo, pero si uno quiere conocer más un determinado sitio, hay que buscar itinerarios que pernocten en ese lugar”.
El precio y qué incluye o no también son factores decisivos. Aquí algunos ejemplos de precios:
- Un minicrucero de Costa a Uruguay cuesta desde US$ 300 por persona más tasas e impuestos;
- MSC tiene una salida el 18/12/25 de 8 noches a Brasil por US$ 1.229 por persona en cabina interna;
- Organfur ofrece una salida el 14/2 en el Celebrity Equinox, de 14 noches por Patagonia y Malvinas, por US$ 6.375 la cabina interna doble con impuestos o una de Miami el 25/1 en el Independence of the Seas, de 7 noches en el Caribe, desde US$ 1.298 por cabina interna, precio final, entre otras propuestas.


