
A unas siete horas de la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra un pueblo con cascadas y arroyos que brinda la oportunidad de relajarse y desconectar de la ciudad, ideal para adultos mayores que buscan un espacio de relax en contacto con la naturaleza.
También es un lugar ideal para aquellas familias y grupos de amigos que buscan hacer una escapada a un pueblo para relajarse sin la necesidad de ir a destinos más ruidosos y conocidos.
Se trata de Indio Rico, un pequeño pueblo ubicado en el partido de Coronel Pringles, que se convirtió en una de las escapadas favoritas de los jubilados y viajeros al tener un ritmo pausado y un entorno rural que invita a relajarse.
Este pueblo se encuentra rodeado de campos y lo atraviesan arroyos que ayudan a que la calma se sienta en el ambiente y se convierta en el lugar ideal para quienes buscan tranquilidad.
El Río Quequén Salado se encuentra entre los puntos turísticos más llamativos del lugar, ya que sus arroyos tienen aguas claras y cuentan con pequeñas cascadas.
Según los visitantes que llegan a Indio Rico, el estar en contacto con la naturaleza hace que el destino se destaque del resto del mapa turístico bonaerense. Además, ofrece actividades, también al aire libre, como la pesca, caminatas o picnics en las que se valora el entorno y el silencio del lugar.
La estación de tren, que hoy en día es un espacio cultural, es otro de los lugares que sobresalen en este pueblo del partido de Coronel Pringles. Además, cuenta con un clásico almacén de ramos generales, que conserva la esencia del siglo XX y es parada obligada para los amantes de la historia.
También se destaca en el ámbito gastronómico al ser la sede de la celebración de la Fiesta del Cordero al Disco. Cada febrero, tanto los vecinos como los visitantes se reúnen para disfrutar de la comida típica argentina, música en vivo, ferias de artesanos y un ambiente que refuerza la identidad de Indio Rico.
Para llegar a Indio Rico desde la Ciudad de Buenos Aires, hay que tomar la Ruta Nacional 3 hacia el sur hasta Tres Arroyos. Luego, continuar por la Ruta Provincial 85 durante unos 47 kilómetros.
El viaje hacia este pueblo demora alrededor de siete horas. En el camino podrás atravesar paisajes rurales que anticipan la tranquilidad de brinda este rincón bonaerense.


