«Deportado de Nicaragua. Sí, algo que nunca creí que me iba a pasar y me pasó; llegar a un país y que directamente me hicieran pegar la vuelta”. Así comienza su reel en Instagram Fede, un viajero argentino creador de contenidos que junto a su novia Sol viajan por el país y el mundo, y documentan sus viajes en la cuenta “Argentinayelmundo”, en Instagram y Youtube.
Lo cierto es que luego de haber recorrido casi 60 países en los últimos 9 años, es la primera vez que a Fede (así pidió ser nombrado) le niegan el ingreso a un país, y sin darle ningún motivo. O peor, un motivo extraño: “Usted es persona no grata en este país”, le dijeron. Y fue escoltado hasta la puerta del avión que lo llevó de regreso a Panamá, de donde había llegado, y de allí a la Argentina.
El hecho sucedió el pasado viernes 29 de agosto. “Fue muy raro, porque volé de Buenos Aires a Panamá por COPA y de ahí a Nicaragua, con escala en Costa Rica. Llegué a Managua, bajé del avión y pasé un control médico donde pedían el certificado de fiebre amarilla, y estaba todo ok”, cuenta en diálogo con Clarín.
Desde el avión: esto es lo poco que llegó a ver Fede de Nicaragua. Foto: ArgentinayelmundoY, como relata en su reel, al bajar la escalera para dirigirse a Migraciones, lo interceptaron dos policías, le pidieron ‘pasaporte y boleto’, los tomaron y le dijeron ‘vamos para arriba’”.
En el momento, cuenta, pensó que se trataba de una rutina, un control más exhaustivo al azar, que justo le tocó a él, así que no se hizo problema y siguió a los policías. Pero después del hecho, pensando en frío, se dio cuenta de que no fue al azar, sino que él ya estaba “súper identificado” y lo buscaron puntualmente.
Lugo de hacerle algunas preguntas “normales”, como cuántos días iba a estar en Nicaragua, lo hicieron pasar por control de equipaje. “Les pregunté si se iba a demorar mucho porque había una persona esperándome con el auto que había alquilado, y me respondieron ‘ahora te vamos a comentar todo‘”, cuenta.
Deportado: aún no lo puede creer, en el avión que lo lleva de regreso a Panamá. Foto: argentinayelmundoY enseguida llegó la mala nueva: “Seguimos caminando, entramos a un cuartito, me hacen sentar y me dicen ‘señor, usted va a ser deportado‘. Yo no podía creer lo que estaba pasando; les respondí ‘cómo deportado, esto tiene que ser una equivocación’, y me dijeron, con estas palabras, ‘su visita no es grata al país‘”.
“Claramente, ya me tenían identificado y (habían decidido) que yo no iba nunca a ingresar a Nicaragua, no es que hubo un control y no tenía el certificado de fiebre amarilla, o me preguntaron qué iba a hacer y dudé, o no tenía reservas de hospedaje. Estaba todo perfecto, tenía seguro de viajero, todo. Pero evidentemente ya de antemano habían hecho una investigación sobre mi persona y habían decidido que yo no tenía que ingresar a Nicaragua”, dice.
En todo esto, Fede intentaba explicar los motivos de su viaje y pedía hablar con la Embajada argentina, como para saber si había habido una confusión, si se había entendido algo mal. “Les decía que nunca hago política, nunca había hablado de política, no participo en ningún partido. Se me pasaban millones de cosas por la cabeza; les explicaba que había estado en un montón de países y nunca había tenido ningún problema… pero era un no rotundo y no había forma de modificarlo. Me dijeron que era persona no grata, que no iba a ingresar al país y que en el próximo vuelo me iban a devolver hacia Panamá”.
Otra imagen que llegó a tomar de Nicaragua, desde el aire. Foto argentinayelmundoEn ese tiempo Fede no pudo comunicarse con nadie porque le retuvieron el celular, que recién le devolvieron cuando subió al avión que iba a Panamá.
Lo peor, dice, es que nunca le dieron un motivo que justificara la decisión de no dejarlo entrar. “Tal vez creo que tienen un criterio muy general, porque publico contenidos en redes y quizás deciden que no entre nadie que tenga una llegada masiva, porque con Sol nunca hablamos de política, sí de la gente y de los atractivos de cada lugar”. Aunque casi siempre viajan juntos, esta vez lo hacía él solo, y planeaba estar unos diez días en el país centroamericano.
Lo cierto es que pasó casi 4 horas en un pequeño cuarto, esperando el siguiente vuelo a Panamá. “Debo decir que me trataron bien, nunca me hablaron de mala forma; me dejaron ir al baño, si quería comprar algo de comida podía hacerlo, pero no podía salir de ese cuarto y andar por el aeropuerto”, contó en Instagram.
Sólo había llevado un carry on y una mochila y los tuvo con él todo el tiempo, lo único que perdió de vista fueron el celular y el pasaporte.
En otro viaje, Fede y Sol frente al Volcán de Fuego, en Guatemala. Foto argentinayelmundo“Media hora antes de que el vuelo saliera, vuelve un policía y me dice ‘bueno, listo, vamos a llevarte hasta la puerta del avión’”. Al ingresar al avión le devolvieron el celular. Pero el pasaporte, en cambio, recién lo recuperó cuando desembarcó en la Argentina. “El pasaporte va pasando de manos; la policía se lo entrega a la aerolínea y la aerolínea es responsable hasta llegar a Argentina. Recién una vez que salí del avión me lo devolvieron”.
Playa, volcanes, una ciudad colonial
¿Qué planeabas visitar en Nicaragua?
“Era el único país de Centroamérica que me quedaba por conocer. Había una persona afuera del aeropuerto esperándome porque pensaba ir a León, una ciudad a unas 2 horas y media de Managua. Luego el plan era ir a la playa de San Juan del Sur, donde se practica mucho surf, pasando por Masaya, donde hay un volcán en el que podés llegar hasta el cráter y ver la lava abajo. De ahí me iba a una isla dentro de un lago y finalmente a Granada, una ciudad colonial”, describe.
Catedral de León, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en una ciudad que Fede planeaba visitar en Nicaragua. Foto EFE/Mario LópezPero no pudo ser. Llegó a Nicaragua a las 10 am y a las 14 ya estaba pegando la vuelta. “Tenía algunas reservas ya pagas, que perdí. Además, la persona que me fue a buscar en el auto estuvo como tres horas esperando y se fue, porque no le pude avisar”, se lamenta.
¿Qué sensación le queda de la experiencia? “Mucha bronca. No voy a hablar mal del país, porque la verdad es que el personal cumplía órdenes y los que deciden quién entra y quién no son unos pocos funcionarios a los que les pinta no dejarte entrar; para mí un país no son sus gobernantes ni sus autoridades, es la gente, y creo que los nicaragüenses deben ser super amables”, dice.
Y resume: “Iba dispuesto básicamente a hacer turismo y promocionar el país, como siempre lo hacemos. Nosotros siempre hablamos de lo bueno de los países, nunca nos metemos en política, nunca hemos criticado un país. Entonces, la verdad es que no había ningún motivo para no poder entrar, ellos no supieron o no quisieron decirme los motivos por los cuales estaba siendo deportado”.
Fede y Sol en Toronto. Desde hace 9 años viajan juntos por el mundo. Foto argentinayelmundoY agrega que técnicamente no fue deportado sino “inadmitido”, porque no pudo llegar a ingresar al país. Pero usa la palabra deportado porque fue la que usaron en todo momento los policías que lo retuvieron.
En nueve años en los que recorrió casi 60 países, nunca vivió una situación similar, recuerda. “Una vez me tuve que volver de Senegal por un tema civil, de caos interno. Era peligroso salir y tenía que quedarme encerrado en un hotel, así que preferí volverme. Y entrando a Japón me tuvieron cerca de una hora por control, con preguntas, pero nada más. Creo que debe haber una confusión con lo de ‘persona no grata’ porque para eso tendría que haber hecho algo malo previamente, y no fue así”, cuenta ya de vuelta en su casa de Buenos Aires.
“Me devolvieron mi pasaporte y nuevamente acá estoy, en Argentina. Así que mi viaje por Nicaragua fue totalmente frustrado, no lo llegué a conocer, y la verdad que es una pena, porque hasta que no cambien las autoridades o por lo menos se aclare esto, creo que no voy a poder regresar”, dice en su historia publicada en redes.
Fede y Sol en El Chaltén, provincia de Santa Cruz. Foto argentinayelmundoY aclara que hizo ese video “más que nada para que supieran cómo es esto, porque a mí es la primera vez que me pasa, no tenía ni idea cómo era todo el proceso, y sé que en algunos países sucede. Sí es la primera vez que escucho que sin motivos pueden deportarte, siempre suele haber un motivo detrás del que ellos tienen dudas: qué vas a hacer, si te podés quedar a vivir; pero claramente fue por otros motivos, que no se me pasan por la cabeza. Así que bueno, deportado de Nicaragua, nuevamente en Argentina”, finaliza.
Otros casos
Lo cierto es que lo que le sucedió a Fede no es la primera vez que pasa en Nicaragua, al menos entre youtubers o creadores de contenidos para redes.
El año pasado, por ejemplo, al motocicilsita viajero Pablo Imhoff –Pablito Viajero-, que recorrió toda América de Ushuaia a Alaska en una Honda Econo de 85 cc -está ahora en Alaska- también le negaron el ingreso a Nicaragua al intentar entrar desde la frontera con Costa Rica, y no tuvo más opción que “saltar” -literalmente- el país, viajando en avión de Costa Rica a El Salvador.
Pablo Imhoff -Pablito Viajero- unió Ushuaia con Alaska en su moto, pero tampoco pudo ingresar a Nicaragua. Foto Pablo ImhoffTambién el viajero sebacruzcenteno comenta en el reel de Fede: “Viví lo mismo en el 2024 en ese mismo país, el miedo que sentí me paralizó. Primero pensé que por ser de la comunidad LGBT; luego de varias horas de tenerme encerrado me deportaron por haber estado tres meses atrás en Irak y Afganistán”.
De hecho, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene a Nicaragua en el nivel de advertencia 3, y recomienda a los estadounidenses que planeen reservar un viaje a Nicaragua que reconsideren su viaje, porque el país “se está hundiendo cada vez más en el autoritarismo”, lo que lo hace más peligroso para los turistas.
Que Nicaragua se encuentre en el nivel 3 de advertencia de viaje para los Estados Unidos significa que se insta a la gente a evitar viajar allí debido “a la aplicación arbitraria de las leyes, el riesgo de detención injusta y la limitada asistencia en servicios de salud”.
El nivel, el 4 -“no viajar”- es el más alto de advertencia.
En 2018 se realizaron masivas marchas contra del gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua. Foto EFE/Jorge Torres/ARCHIVORecientemente, funcionarios estadounidenses, ante una publicaciones positivas sobre Nicaragua en sitios de viajes, realizaron una reunión informativa para reiterar la advertencia de viaje. Subrayaron que Nicaragua tiene mucho a su favor, como precios bajos, playas vírgenes o excelentes condiciones para el surf y la observación de aves, «pero en medio hay graves violaciones de los derechos humanos y un sistema de gobierno autoritario muy estricto”, dijo uno de ellos. Y agregó: “Esto tiene repercusiones para los ciudadanos estadounidenses y, en realidad, para todo tipo de viajeros”.
Nicaragua vive en agitación política desde 2018, cuando se realizaron protestas masivas en todo el país contra el gobierno cada vez más dictatorial del presidente Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, entonces vicepresidenta y ahora “copresidenta”.
“Si querían evitar que subiera contenidos negativos -que de todos modos no es lo que iba a hacer, no es lo que hago-, terminaron generando algo mucho más negativo aún”, concluye Fede, que sabe que no volverá a intentar visitar Nicaragua, al menos por un largo tiempo.


