
Seis euros por un sándwich (panino), 18 euros por lavar el coche, 20 euros por un corte de pelo: Milán resultó la ciudad italiana más cara en general en 2025.
La ciudad más barata fue Nápoles, donde el costo de la vida, incluyendo la comida y algunos servicios básicos, resultó un 60 % inferior.
Catanzaro ostenta el récord de capital más barata si consideramos solo mercados y supermercados, mientras que en cuanto a comida, Bolzano le arrebata la delantera a Milán.
Esta clasificación surge de un estudio de Codacons (Coordinamento delle associazioni per la difesa dell’ambiente e dei diritti degli utenti e dei consumatori) basado en datos del Observatorio de Precios Mimit. Vale recordar que Codacons es una asociación italiana sin fines de lucro fundada en 1986 para proteger los derechos de consumidores y usuarios.
Considerando una cesta de la compra compuesta por frutas y verduras, comestibles y servicios como odontología, tintorería y peluquería canina, se observa una clara división entre el norte y el sur del país, con muy pocas excepciones que casi nunca incluyen alimentos.
En total, Milán gasta casi 600 euros en diversos artículos, un 62,3 % más que Nápoles para la misma cesta. Le sigue Aosta, con una factura total de 586 euros, y Bolzano, de nuevo en tercer lugar, con 574. De las 18 grandes ciudades analizadas, Nápoles es la más barata, con un precio aproximado de 369 euros, seguida de Palermo, con 408, y Catanzaro, con 424.
Solo en alimentación, con la compra de 28 productos, desde frutas y verduras hasta carne, salmón, pan, pasta y aceite de oliva, Catanzaro es la ciudad más barata, con un costo aproximado de 165 euros.
Nápoles ocupa el segundo lugar con 168 euros, mientras que Bari ocupa el tercer puesto con 172.
Para abastecer la despensa y el frigorífico, la ciudad más cara es Bolzano, con un costo aproximado de 220 euros, un 33,3 % más que Catanzaro.
Abundan los ejemplos de desigualdad de costos en todo el país: comparado con la media nacional de 3,80 euros, un sándwich en un bar oscila entre los 2,70 euros en Ancona y los 5,70 euros en Milán. La carne de vacuno es más cara en Bolonia (una media de 26,70 euros el kilo), pero los calabacines más caros son los de Génova (4,60 euros el kilo).
Un empaste dental oscila entre el récord de 176 euros en Aosta y los 70 euros en Nápoles. Un lavado de auto cuesta 8,50 euros en Ancona, pero supera los 21 euros en Bolzano, ciudad que también presume del precio más alto para un capuchino en un bar, con una media de 2,30 euros.
Para ir a la peluquería, vale la pena mudarse a Nápoles: un secado allí cuesta en promedio menos de 13 euros, frente a los 23,50 euros de Bolonia, una ciudad más cara, mientras que un corte de pelo para mujer cuesta menos de 15 euros, frente a los 30 de Trieste, la ciudad más cara.
Sorprendentemente, Milán es la ciudad con el costo más bajo para lavar y planchar camisas: un promedio de 2,89 euros, frente a los 5,30 de Catanzaro y Ancona.


