Asomarse al pequeño balcón del Parador de Santillana Gil Blas -una casona del siglo XVII- para disfrutar de una noche de otoño quieta y silenciosa en la Plaza Mayor de este pueblito encantador de Cantabria. Salir una mañana cualquiera del Hostal de los Reyes Católicos -el hotel más antiguo de España, que se construyó como Hospital Real en 1499- y sumarse a la emoción de los peregrinos que van llegando a la Plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela, Galicia. Dormir en un castillo, como el de Carlos V en Hondarribia (País Vasco), del siglo X, o el de Sigüenza (Castilla-La Mancha). Alojarse en el Parador de Ronda, un «balcón» al impresionante paisaje del Tajo y también con el toque histórico, al funcionar en un edificio que conserva la fachada original de la Casa Consistorial. O decidirse por el Parador de Granada, un convento que establecieron los Reyes Católicos en el mismo lugar donde había un antiguo palacio nazarí.
Hay más, mucho más. Hay monasterios, conventos, mansiones señoriales, castillos y fortalezas defensivas. También hay edificios más nuevos, creados específicamente para funcionar como hoteles, como el de Fuente Dé: corrés la cortina del gran ventanal de tu habitación y tenés los Picos de Europa en primer plano, frente a vos.
La imponente ubicación del Parador de Ronda. Foto Paradores de EspañaAsí son los Paradores de España, una cadena hotelera que nació en 1928, que es pública y que cuenta con una diversidad de establecimientos. Algunos modernos y, muchos otros emplazados en lugares cargados de historia, preservados como testigos del pasado, pero con habitaciones que ofrecen todas las comodidades que buscan los viajeros actuales.
Y un objetivo muy claro que se sostiene a lo largo del tiempo: «Promocionar la mejor imagen de España, proteger el patrimonio histórico y cultural, y promover la economía local y el cuidado del medioambiente».
Donde comienza la historia
De los 98 hoteles que forman parte de Paradores, 60 son edificios históricos y artísticos.
El primer parador fue el de Sierra de Gredos, Ávila. “Entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares, la historia de Paradores comienza aquí. Inaugurado por Alfonso XIII, el Parador de Gredos se convirtió el 9 de octubre de 1928 en el primer establecimiento de la Red”, cuenta la historia oficial.
Y sigue: “Construido a partir de elementos trasladados de la casa señorial de Villacastín, su recia arquitectura, de piedra y pizarra, esconde un confortable interior de inspiración castellana, en el que el acabado rústico de la madera crea espacios a la par nobles y acogedores, y convierte sus terrazas en espectaculares miradores a la Sierra de Gredos”.
El Parador de Santillana Gil Blas, en la Plaza Mayor de este pueblo encantandor. Foto Paradores de EspañaCerca de cumplir los 100 años, ya el próximo año Paradores de España alcanzará los 100 establecimientos, algo que acompaña con un proceso de reformas -parciales e integrales- en varios de los edificios que ya son parte de la cadena y en los que busca hacerlos más eficientes, más sostenibles y aggiornarlos a las nuevas demandas de los huéspedes.
Uno de los nuevos paradores estará en Ibiza, el primero de Islas Baleares. El otro, en el Monasterio de Veruela, Zaragoza (Aragón), donde se alojó el poeta español Gustavo Adolfo Bécquer.
Dicen que “donde hay un parador hay algo de interés” y es cierto que uno podría organizar un itinerario por España, viajando de parador en parador. Dato interesante, el 70 por ciento de las propiedades está en la “España vaciada”.
Un hotel junto a los Picos de Europa. Foto Paradores de EspañaOtro fuerte de los paradores es la gastronomía: parte de la esencia de estos lugares es que sus restaurantes buscan que los sabores locales sean los protagonistas sobre la mesa, con una cocina basada en las tradiciones de la región y con ingredientes típicos del destino donde se encuentra.
Compromiso verde y futuro
«El agua es un bien preciado, optimice su consumo. Gracias«. «Cada gota suma. Toalla colgada ahorra 10 litros«. «Consulta nuestros amenities en el resverso«. Las tres frases se pueden leer en el baño del parador de Fuente Dé, un hotel ubicado en medio de la naturaleza potente de los Picos de Europa.
El Parador de Cangas de Onís cuenta con el programa Naturaleza para los sentidos. Foto Paradores de EspañaMás allá de los cartelitos, algunos de los cuales pueden verse en muchos hoteles del mundo -especialmente el de pensar si se necesita renovar la toalla o no- parece lógico: sumergirse en ese escenario que regalan las montañas, disfrutar de un trekking o tomar una linda foto, va necesariamente de la mano de entender que, para que eso siga existiendo, para que las próximas generaciones también puedan vivirlo… hay que preservar los recursos.
No se puede hablar del futuro del turismo sin que cada uno de los actores involucrados tomen medidas concretas, reales, que permitan seguir disfrutando cada uno de los rincones del planeta: cuidar el entorno natural, alentar el desarrollo de las comunidades locales y promover las experiencias sustentables.
“La sostenibilidad está en nuestro ADN”, dicen desde Paradores que, además de celebrar su centenario en 2028, también habrá completado, para esa fecha, su Plan de Sostenibilidad 2025-2028.
“Como empresa pública, entendemos que el éxito no se mide solo en visitantes o ingresos, sino en el impacto positivo que generamos en los destinos, el respeto al medio ambiente y las comunidades locales», dijo Raquel Sánchez, presidenta de Paradores, en la reciente World Travel Market de Londres, una de las ferias de turismo más importantes del mundo, que se celebró a comienzos de noviembre.
Buena comida en Arcos de la Frontera. Foto Paradores de EspañaAgregó: «Estamos inmersos en una transformación profunda, centrada en proteger el patrimonio, cuidar los recursos naturales y avanzar hacia un modelo turístico sostenible, porque el futuro del sector depende de preservar lo que hace únicos nuestros destinos”.
¿Qué hace entonces esta cadena hotelera por la sostenibilidad? Desde la eliminación de los plásticos de un solo uso -una acción que comenzó en 2019- hasta acciones para avanzar hacia la neutralidad climática en 2040: en marzo de este año iniciaron la plantación de 4.700 árboles (pinos piñoneros, encinas y almendros) con los que capturarán 703 toneladas de CO2 en los próximos 40 años.
El plan tiene varios ejes: trabajan en la reducción del desperdicio de alimentos en los restaurantes y la elaboración de un menú que se centre en el uso de productos e ingredientes locales; aseguran que la energía eléctrica consumida en sus hoteles es 100% renovable y hace unos meses presentaron una nueva línea de amenities que minimiza el impacto ambiental, acompañada por una «política bajo petición», es decir, que el huésped pida lo que pueda llegar a necesitar, una forma más para ser eficiente y optimizar recursos.
El famosísimo Parador de Santiago de Compostela, en la Plaza del Obradoiro. Foto Paradores de EspañaTambién son parte del plan los programas como “Naturaleza para los Sentidos” (ya funcionan en 26 establecimientos): propuestas de experiencias de ecoturismo para sus visitantes, que incentivan el disfrute de la naturaleza que rodea a un parador y, de paso, ayudan a «dinamizar» las zonas para generar oportunidades y un mayor arraigo para los habitantes. Y hasta hay paradores específicamente adaptados para los viajeros que quieren hacer cicloturismo.
Mucho más que un lugar para dormir, los Paradores son una forma de conectar con la historia, con la identidad del destino, con la cultura y las tradiciones de las comunidades locales y con el cuidado del escenario natural que tanto se disfruta al viajar.


