
Más de tres horas de audiencia entre los dirigentes y abogados de Independiente y de Universidad de Chile en la sede de Conmebol de la ciudad de Luque, Paraguay, fueron el epílogo de la rosca que se viene alimentando desde los violentos hechos sucedidos en la noche del 20 de agosto en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Néstor Grindetti y Michael Clark, máximos directivos de cada club, encabezaron los alegatos finales que fueron solventados por los letrados de cada parte ante la Unidad Disciplinaria del máximo ente de fútbol sudamericano. Se espera que el fallo definitivo se dé a conocer desde este miércoles y hasta el fin de semana como fecha límite.
“El Tribunal va a tomar una decisión en las próximas horas o días, según nos dijeron. No hay nada nuevo en la exposición de las partes. Hay que esperar”, le contó Grindetti a Clarín unos minutos después de culminada la audiencia a la que fue acompañado por el vicepresidente, Carlos Montaña, el secretario general, Daniel Seoane, y los abogados Maximiliano Walker y Ariel Reck.
El mandamás del Diablo explicó: “Hay un acuerdo de confidencialidad, pero puedo decir que fue todo en ámbito de cordialidad entre las partes y con el Tribunal. Los abogados explicaron lo suyo. Cada uno expuso y luego hubo un alegato final”. Y resaltó: “Nosotros entendemos que Independiente tiene que pasar. Venimos reiterando nuestra verdad y los abogados estuvieron muy bien. Que se complete el partido ,en todo caso, sería una de las tantas alternativas, pero no se habló de eso”.
Según pudo saber este medio, las dirigencias se presentaron en conjunto ante el Tribunal presidido por el paraguayo Eduardo Gross Brown, a su vez secundado por Amarilis Belisario (Venezuela) y Lucas Ribeiro (Brasil). El equipo de Avellaneda comenzó con su exposición y luego la U de Chile. Los abogados entregaron pruebas y antecedentes y por eso todo se extendió durante toda la tarde. Los directivos ingresaron a las 14.50 y se retiraron poco antes de las 19.
En dicha audiencia, tanto Independiente como la institución trasandina expusieron verbalmente lo mismo que habían entregado por escrito la semana pasada. En el Rojo plantean cuatro ejes fundamentales de lo sucedido. Primero, señalan en Avellaneda, que la violencia fue generada por la parcialidad de la U de Chile, quienes destruyeron instalaciones del estadio (como los baños) y arrojaron antes y durante el partido todo tipo de proyectiles hacia el sector de los locales.
Segundo, aseguran que Independiente cumplió con todas las reglamentaciones de seguridad para un partido de alto riesgo.
Tercero, aducen que los barras chilenos tenían desde el primer momento el objetivo de producir disturbios para suspender el encuentro. Hablan de premeditación.
Y cuarto, que el partido fue cancelado por Conmebol por los incidentes ocasionados por los visitantes y que luego de la cancelación se produjo la salvaje agresión de los barras de Independiente, que lincharon y desnudaron a los de la U.
Hay cuatro escenarios posibles: que sea descalificado Independiente por su responsabilidad como club organizador, que sea descalificada U de Chile porque sus hinchas provocaron la cancelación del partido a los 2 minutos del segundo tiempo, que sean descalificados los dos y que Alianza Lima de Perú pase directo a la semifinal o que el cotejo se reanude en un campo neutral.
Del lado chileno sostienen, obviamente, que quien debe pasar es la U por los graves ataques que sufrieron sus hinchas en la Tribuna Pavoni Alta y que el partido fue cancelado luego de esto. Aquí es donde chocan las versiones porque en Avellaneda aseguran que el encuentro quedó cancelado unos 15 minutos antes de la invación de los barras rojos a sector visitante.
En este sentido, la La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) resolvió aplicarle derecho de admisión de manera preventiva hasta tanto resuelva la Justicia a 40 barras de Independiente que participaron de los ataques a los chilenos. La semana pasada, el Ministerio de Seguridad de la Nación le renovó el derecho de admisión a todo espectáculo deportivo en Argentina a Juan Eduardo ‘Juani’ Lenczicki, uno de los líderes de la barra.
la cuestión no quedó solamente en un castigo para los locales. A su vez, el ente dependiente del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires decidió prohibir el ingreso de público visitante en todos los partidos oficiales o amistosos en territorio bonaerense en los que participe la U de Chile, hasta el 31 de diciembre de 2027.
El derecho de admisión para los barras es por tiempo indeterminado y sucede luego de la detección de las identidades a través de las cámaras y tareas investigativas. Se trata de una parte de los que participaron activamente en las agresiones que quedaron a la vista de todos y que dejaron varios heridos, algunos de gravedad, como el simpatizante chileno que fue forzado a arrojarse desde lo más alto.


