
Después de dos jornadas libres, River volvió al trabajo en su predio de Ezeiza y Marcelo Gallardo ya empieza a pensar en los duelos de los cuartos de final ante Palmeiras. Si bien todavía faltan casi dos semanas, el Muñeco tendrá solo un partido previo al encuentro de ida contra los brasileños para probar la posible formación y será cuatro días antes (el sábado 13) frente a Estudiantes en La Plata.
Y de cara al trascendental compromiso ante Palmeiras, el entrenador Millonario piensa en variantes posicionales y nominales, de la cual ya hubo una muestra el domingo pasado en el triunfo sobre San Martín de San Juan en el Monumental. ¿Cuál sería? Armar un doble cinco.
De esa manera, Enzo Pérez tendría más ayuda en la recuperación y se fortalecería el mediocampo ya que delante de ese doble pivote habría tres jugadores y Maxi Salas quedaría como único punta.
Pero volviendo al doble cinco, el puesto para estar al lado del capitán del equipo está entre Kevin Castaño y Juan Portillo. O quizás para los dos. En ese caso, el colombiano para jugar la ida y el ex Talleres para la vuelta. Dependerá, obviamente, del resultado obtenido en Núñez.
A pesar de sus últimos bajos rendimientos, lo que Castaño puede darle es un poco más de dinámica y más circulación de pelota, algo clave para hilvanar juego en la ida en la búsqueda de sacar una ventaja en el resultado. A su vez, tiene una estadística favorable: desde que llegó, en los 27 partidos (13 triunfos y 14 empates) que jugó con la banda roja no perdió.
Por su parte, Portillo se muestra eficiente en el roce. El domingo se movió con naturalidad en la cancha mojada, sobre todo en los duelos de pie a pie con los rivales, en la captura de rebotes, en los anticipos aéreos en mitad de cancha y en los despejes. Incluso, tuvo otras estadísticas destacadas: el 86% de efectividad en pases cortos (37/43 precisos), el 100% en envíos largos (4/4) y dos quites, además de cometer cuatro faltas y tocar el balón 53 veces.
Lo que no reflejan estos números es que la mayoría de los pases de Portillo fueron sin correr riesgos y, mucho menos, profundos hacia adelante. Al contrario, el 5 falló en la recepción de pases (le impidió agilizar los ataques) y entregó la pelota generalmente hacia los costados o hacia atrás para evitar errores e ir ganando confianza en uno de los puestos (el otro es de marcador central) que lo imaginó Gallardo al incorporarlo.
Con sus estrategias, y más allá de que los resultados lo están acompañando, el Muñeco tiene confianza en poder revertir el funcionamiento de su equipo, al que calificó con “5 puntos” y hacer una buena serie ante Palmeiras.
Algo tiene en claro el entrenador y buscará jugar con eso también que es que del lado del equipo brasileño tampoco querían enfrentarse a River. De hecho, en los hinchas de Palmeiras hay cierto pesimismo por las últimas presentaciones del conjunto de Abel Ferreira, a quien vienen haciéndoles fuertes cuestionamientos. Hasta reaccionaron a una publicación de un posteo del club para promocionar paquetes de viaje a Buenos Aires, tildando al plantel de “cobarde”, entre otros mensajes pesimistas de cara a la visita en el Monumental.
Y si se hace referencia a volantes centrales, una de las noticias de este miércoles en River fue que Matías Kranevitter dejará el club para irse al Fatih Karagümrük de Turquía. Con los principales mercados de pases del mundo cerrados hasta 2026, el tucumano estaba entre la disyuntiva de salir a una liga de segundo o tercer nivel en lo deportivo o quedar colgado en River hasta fin de año ante la decisión de Marcelo Gallardo de no tenerlo en cuenta. Finalmente, en la búsqueda a contrarreloj apareció una opción que lo sedujo para seguir su carrera en el exterior y se va tras rescindir su contrato con el club de Núñez, donde había regresado a fines de 2022.


