
Muchas personas consideran al otoño como el momento ideal para volver a la pesca en lagunas. Con el fin del calor intenso y los vientos más moderados se forma un buen entorno para disfrutar sin apuros.
En ese contexto, hay un destino que se repite cada temporada y concentra la preferencia de pescadores: la laguna de Lobos, un clásico de la provincia de Buenos Aires que reúne buen pique, comodidad y accesos sencillos.
Ubicada en el interior bonaerense, la laguna de Lobos suele ser una de las alternativas más recomendadas para quienes buscan pescar en otoño sin realizar viajes extensos ni afrontar grandes exigencias físicas.
Uno de los principales atractivos de la laguna de Lobos es su entorno accesible. Se trata de una laguna de tamaño medio, con costas bajas y varios puntos de fácil acceso para pescar desde la orilla. Estas características resultan especialmente favorables para personas mayores que prefieren evitar embarcaciones o recorridos extensos.
Además, durante el otoño, la concurrencia propia del verano disminuye significativamente. Como resultado, el ambiente se vuelve más tranquilo, con menos ruido y mayor disponibilidad de espacios para pescar.
Durante el otoño, la estrella de la Laguna de Lobos es el pejerrey. En esta época suele nadar a mitad de profundidad, lo que permite pescar con equipos más livianos y sencillos, sin necesidad de realizar grandes esfuerzos. Con una caña telescópica, una línea de flote y carnada tradicional, como mojarra viva o filet, es posible pescar durante varias horas sin cansarse.
También se pueden encontrar dentudos, tarariras, bogas, bagres, carpas y mojarras.
Además de la pesca, la Laguna de Lobos ofrece otras actividades recreativas, como el alquiler de botes a remo y a pedal, y la práctica de deportes náuticos como windsurf, kitesurf y kayak.
El partido de Lobos se encuentra a unos 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y a 120 kilómetros de La Plata. Su cercanía lo convierte en una escapada ideal para una salida de fin de semana o incluso para ir y volver en el día.
Llegar en auto es una de las opciones más rápidas y cómodas. La principal vía de acceso es la Ruta Nacional 205, que conecta Lobos con la Ciudad de Buenos Aires.
Desde Buenos Aires, el recorrido habitual es tomar la Autopista Riccheri hasta Ezeiza, continuar por la Autopista Ezeiza-Cañuelas y, desde allí, seguir por la Ruta Nacional 205 hasta Lobos.
Otra alternativa es la Ruta Provincial 41, que cruza la Ruta 205 frente a la ciudad y conecta Lobos con distintas localidades bonaerenses como San Antonio de Areco, Mercedes, Navarro, Monte y General Belgrano, entre otras.
Lobos cuenta con dos ramales ferroviarios que facilitan el acceso desde el Área Metropolitana:
Ambas opciones permiten llegar de forma económica, aunque el viaje suele ser más largo que en auto.
También existen servicios de combis y micros que conectan Lobos con la Ciudad de Buenos Aires y La Plata.
Los micros parten desde Retiro, Plaza Once y la terminal de La Plata, y llegan a la Terminal de Ómnibus de Lobos. Además, hay combis privadas con salidas diarias y frecuencias regulares desde Capital Federal.


