Rutas que proponen disfrutar de los paisajes que se despliegan del otro lado de la ventanilla: sierras y ríos, bosques y lagunas, valles y volcanes. Córdoba tiene rincones espectaculares que vale la pena conocer.
Una de las particularidades de la provincia del fernet y el cuarteto es tiene destinos muy disfrutables desparramados en sus diferentes valles -como Punilla, Traslasierra o Calamuchita- pero también el camino que se transita para ir de un lado es un atractivo en sí mismo.
Las rutas escénicas de Córdoba invitan a viajarlas en cualquier temporada, y acá proponemos ocho recorridos diferentes que combinan impacto visual, valor natural, historia, cultura, elementos arqueológicos y diversión.
Camino de las Altas Cumbres. Foto Córdoba Turismo1. Cumbres de Achala: entre gigantes de piedra y horizontes
Es más conocida como Camino de la Altas Cumbres, y en un viaje espectacular atraviesa las Cumbres de Achala, el sector central de las Sierras Grandes, uniendo dos de los valles más visitados de la provincia, Punilla y Traslasierra, con sus ciudades emblemáticas en cada extremo: Villa Carlos Paz de un lado, Mina Clavero del otro.
Entre sierras bajas y cañadones la ruta empieza a subir hasta rodearse de grandes elevaciones que llegan a los 2.200 metros de altitud, pasando por atractivos como el mirador Santo Brochero, el Camino de los Puentes Colgantes o la reserva hídrica Pampa de Achala.
Uno de sus escenarios principales es el Parque Nacional Quebrada del Condorito, con senderos que permiten llegar hasta el borde de una espectacular quebrada donde se pueden ver cóndores en pleno vuelo desde muy cerca.
El hotel El Cóndor, el Monumento Espacial, el Camino del Peregrino, el nacimiento del río Mina Clavero y la estancia Niña Paula son otros puntos interesantes del recorrido que conviene hacer con tiempo para disfrutar cada parada.
Un circuito con buenas vistas: los Túneles de Taninga. Foto Turismo Córdoba2. Túneles y volcanes: conectando el pasado con el presente
En este recorrido los protagonistas son los valles, los cerros y los montes autóctonos. La tierra se ondula, se quiebra, se eleva, y la ruta, en las Sierras de Pocho, se sumerge en un paisaje de antiguos volcanes rodeados de espinillos, chañares y palmas caranday, la marca registrada de este territorio.
Tras bordear la Pampa de Pocho empieza el Camino de los Túneles, una gran obra de ingeniería nacida en la década del 30 para lograr una conexión más fluida entre Córdoba y La Rioja.
Un camino entre túneles y volcanes. Foto Córdoba TurismoPor un camino de cornisa angosto y paralelo a la Quebrada de la Mermela se puede contemplar la inmensidad de la Reserva Natural Chancaní -que protege uno de los más importantes remanentes del bosque chaqueño occidental, con quebrachos, molles y algarrobos- y los extensos llanos riojanos.
3. De la Sierra Alta: para mirar más allá del valle
Es cierto que se puede ir de Villa Carlos Paz a La Falda por la ruta 38 en solo unos 50 kilómetros, pero entre ambos puntos hay también otro camino, que recorre 140 kilómetros e invita a disfrutar de algunos de los paisajes más atractivos de la provincia.
La histórica estancia jesuítica La Candelaria es un imperdible del camino. Foto Turismo de CórdobaEsta ruta sugiere alejarse del Valle de Punilla hacia las tierras altas de las Sierras Grandes y las pampillas de altura, espiar el Noroeste de Córdoba.
Los puntos de interés aquí son varios: Tanti -donde se disfruta de casi una decena de balnearios entre pozones y cascadas en río del mismo nombre-, El Durazno, el macizo Los Gigantes -con una altura máxima de 2.374 metros en el cerro Mogote-, el río Yuspe, la Pampilla de San Luis, la estancia jesuítica La Candelaria -de 1683 y declarada Patrimonio Mundial por la Unesco-, las canteras Iguazú, Characato y La Falda.
4. El Cuadrado: naturaleza y aventura en las alturas
Un recorrido que propone atravesar el cordón de las Sierras Chicas por un trazado con muchas curvas y panorámicas. Con el agregado de ser la única ruta asfaltada que atraviesa este cordón serrano.
Una antigua postal del gran hotel Eden, en La Falda. Foto Gentileza Eden HotelEn sus 34 kilómetros de largo une la localidad de Río Ceballos con la ciudad de La Falda, y circula por un trazado histórico diseñado en 1900 para comunicar la capital cordobesa con el famoso hotel Eden, inaugurado en 1898 y declarado Monumento Histórico Nacional, que ahora ofrece visitas guiadas.
Entre los principales atractivos de esta ruta destacan el río Ceballos, la reserva hídrica Dique La Quebrada, La Estancita, la reserva natural Vaquerías -declarada Reserva Provincial de Uso Múltiple- y Valle Hermoso, ideal para relajarse y disfrutar de los balnearios Villa Yacoana y Dique La Isla, a la vera de los ríos San Francisco y Grande de Punilla.
5. Caminos de Ongamira: paisajes que cuentan historias
Por esta ruta se aprecian el paso del tiempo, la historia de pueblos originarios, la llegada de los españoles, el legado de los jesuitas y un paisaje que sorprende.
Las Cuevas de Ongamira, un tesoro que merece conocerse.El trayecto propone desandar caminos en el pedemonte oriental de las Sierras Chicas, para luego ascender por sus serpenteantes laderas, descubrir el singular valle de Ongamira y atravesar los cerros hacia el Valle de Punilla.
Los imperdibles de esta ruta son la estancia jesuítica Santa Catalina -un Patrimonio Mundial de la Unesco con más de 400 años de historia-, la Colonia Hogar, San Pelegrino, el valle de Ongamira, la Casa Museo Deodoro Roca -en honor al gran impulsor de la Reforma Universitaria de 1918-, Los Terrones -un extraordinario paisaje convertido en parque cultural y recreativo-, el famoso cerro Uritorco y la localidad de Capilla del Monte.
6. Camino de Ríos y Pinares: bosques, ríos y pueblos con encanto
La particularidad de esta ruta es que en unos pocos kilómetros se puede sentir la serenidad del paisaje, descubrir pequeñas localidades y disfrutar de muy buenas vistas.
El observatorio Bosque Alegre, en la cima de un cerro. Foto ShutterstockEl recorrido inicia con un ascenso serpenteante hacia el observatorio astronómico de Bosque Alegre, y sigue su curso por la ladera de las Sierras Chicas, para continuar por el valle de Paravachasca, atravesar ríos, descubrir el poblado de San Clemente y su historia.
Finalmente, sigue entre grandes pinares, por caminos custodiados por las Cumbres de Achala, hasta llegar al Valle de Calamuchita.
7. Calamuchita de Altura: el lado más pintoresco del corazón serrano
Entre Villa General Belgrano y Santa Rosa de Calamuchita hay sólo 15 minutos en vehículo por la ruta 5; pero esta ruta escénica alternativa propone unir estos destinos emblemáticos de Calamuchita, adentrándose a lo profundo del valle y las laderas de las Sierras Grandes para explorar la naturaleza auténtica y descubrir aldeas de montaña en medio de bosques colmados de magia.
De Villa General Belgrano a Santa Rosa de Calamuchita por un camino alternativo. Foto Turismo Córdoba¿Qué se puede ver en este recorrido?
- Villa General Belgrano -una villa alemana donde se celebran la Oktoberfest y la Fiesta del Chocolate Alpino, entre otras festividades-,
- Atos Pampa, Intiyaco,
- Villa Berna,
- La Cumbrecita -pueblo peatonal de fuerte impronta alemana-,
- San Miguel de los Ríos,
- Yacanto,
- El Durazno,
- Santa Mónica y
- Santa Rosa de Calamuchita.
8. Paisajes del Gran Lago: espejos de agua al pie de las sierras
Recorre los pies de las Sierras de Comechingones y ofrece un paisaje con historia, muchos ríos y lagos, y naturaleza que crea rincones de calma.
Los paisajes del embalse Río Tercero, el «gran lago» provincial. Foto Turismo CórdobaSus atractivos principales son el río Santa Rosa, Amboy, Villa Amancay, Embalse Arroyo Corto, Río Grande, Río Quillinzo, La Cruz, la central nuclear Río Tercero, el embalse Río Tercero -donde se puede pescar, bucea y practicar actividades náuticas-, Embalse, Villa del Dique y Villa Rumipal.
Es así como el paisaje natural se fusiona con un valioso patrimonio cultural, histórico y religioso en el que convergen la Córdoba antigua y la actual.
Una gran combinación de tradición, modernidad y un entorno natural privilegiado.


